Durante el año 2025 he tenido el honor de oficiar veinte bodas hindúes en distintas partes de España y Europa. Cada ceremonia ha sido única, marcada por el respeto, la espiritualidad y el deseo de las parejas de vivir su unión como un acto sagrado. Estas experiencias confirman que la tradición hindú no solo está viva en Occidente, sino que se adapta con dignidad a los nuevos tiempos y contextos, preservando su profundidad espiritual y su mensaje universal.
El vivaha samskara: una ceremonia con alma
En el hinduismo, el matrimonio (vivaha samskara) es uno de los dieciséis ritos sagrados (samskaras) que marcan las etapas fundamentales de la vida. Es considerado el rito matrimonial más antiguo de la humanidad aún vigente, con más de 5.000 años de antigüedad.
Se trata de una unión espiritual, no meramente contractual, donde dos almas se comprometen a caminar juntas bajo la guía del dharma, el orden cósmico. La ceremonia, realizada frente al fuego sagrado (agni), invoca la bendición de los devas (divinidades que representan diferentes aspectos de una realidad única), estableciendo un vínculo sagrado entre los esposos y el principio divino.
Cada parte del rito tiene un simbolismo profundo. Por ejemplo, los cuatro pradakshinas (o pheras), que son las circunvalaciones alrededor del fuego, representan los propósitos esenciales de la vida conyugal: dharma (deber), artha (prosperidad), kama (amor) y moksha (liberación). A continuación, la pareja realiza el saptapadi —siete pasos acompañados de siete votos o promesas, que consolidan su compromiso espiritual y ético mutuo. Este momento es considerado uno de los más sagrados de toda la ceremonia y simboliza el inicio del verdadero camino compartido.
Hitos históricos en 2025
Este año ha sido especialmente significativo. He tenido el privilegio de oficiar ceremonias que han marcado un antes y un después en la historia del hinduismo en España:
- La primera boda hindú–judía cooficiada en España, celebrada en Marbella junto a una mujer rabino. Fue un hermoso ejemplo de diálogo interreligioso vivo, en el que ambas tradiciones se armonizaron con respeto, sensibilidad y profundidad. La novia judía y el novio hindú ambos nacidos y residentes en Estados Unidos.
- La primera boda hindú de una pareja del mismo sexo en España, con dos devotos procedentes de Estados Unidos. Se trató de una ceremonia hindú íntegra, adaptada con sensibilidad, que reafirmó que el dharma auténtico no discrimina, sino que acoge a todos los seres con sinceridad y devoción. Está ceremonia recibe el nombre de Sambhanda karma, o bendición de la pareja.
Estos hitos reflejan que la espiritualidad hindú tiene no solo la profundidad de la tradición, sino también la amplitud del corazón para acompañar los cambios sociales y culturales sin perder su esencia.
Matrimonios interreligiosos: especialización y servicio
Uno de los aspectos que más valoro de mi servicio como sacerdote es la posibilidad de unir a personas de diferentes credos bajo una ceremonia significativa y respetuosa. A lo largo de los años, y especialmente en 2025, he tenido el honor de oficiar matrimonios entre hindúes y cristianos, judíos, musulmanes y personas no adscritas a ninguna fe formal, creando espacios donde el amor, el respeto y el dharma se entrelazan.
Cada ceremonia es cuidadosamente preparada, con diálogo previo, adaptaciones lingüísticas y explicaciones culturales, para asegurar que todos los presentes comprendan y sientan la profundidad del acto. Estos matrimonios interreligiosos no solo unen a las parejas, sino que tienden puentes entre comunidades, fomentando la convivencia y el entendimiento espiritual.
Ceremonias por toda España y Europa
Durante este año he oficiado bodas en ciudades tan diversas como Madrid, Barcelona, Alicante, Ceuta, Sevilla, Palma de Mallorca, Málaga y Santiago de Compostela, reflejo de la expansión y acogida del hinduismo en todo el país. Asimismo, he sido invitado a dirigir ceremonias en Lisboa (Portugal), Niza (Francia) y Milán (Italia), lo que ha demostrado la fuerza del vivaha samskara más allá de las fronteras culturales.
Ya sea en los bellos paisajes y rincones de España, en Portugal, en la Riviera francesa o en Italia, el rito hindú se ha mostrado completamente adaptable a cada lugar y circunstancia, sin perder su esencia ni su integridad espiritual. En cada celebración, la conexión con lo sagrado ha sido tangible y profunda.
Idiomas y conexión multicultural
Oficio las ceremonias utilizando las plegarias tradicionales en sánscrito, la lengua litúrgica del hinduismo, acompañadas de traducciones y explicaciones en español o inglés, según las necesidades de los novios y asistentes. Esto permite que la ceremonia sea accesible, comprensible y significativa para todos los presentes. Además, hablo con fluidez en hindi e italiano, lo que facilita aún más la conexión con familias de diversos orígenes culturales.
Reconocimiento institucional y vocación espiritual
Como practicante vaishnava desde hace más de 40 años y sacerdote hindú (purohita) ordenado hace tres décadas en la India, he dedicado mi vida al estudio, la enseñanza y la práctica del hinduismo. En 2022, el Gobierno de España me reconoció oficialmente como Ministro de Culto hindú, un paso importante para la visibilidad del hinduismo en el marco del pluralismo religioso del país.
De momento, en España las ceremonias de boda por el rito hindú no tienen reconocimiento legal por parte del Estado. Sin embargo, como Ministro de Culto, puedo emitir un certificado con fines testimoniales o espirituales, que muchas parejas valoran como parte significativa de su compromiso. La ceremonia puede celebrarse junto a la correspondiente tramitación civil, en respeto a ambas dimensiones: la legal y la espiritual.
Equilibrio entre tradición y sensibilidad
Después de tantos años de servicio, puedo decir que cada pareja es un mundo. Algunas acuden con una fe profunda y sincera, buscando un vínculo espiritual; otras lo hacen para complacer a sus familias, especialmente a los padres o parientes mayores. Están quienes desean sacralizar su unión sin adscribirse a una sampradaya (escuela o linaje del hinduismo) concreta, y también quienes solicitan modificaciones al rito para hacerlo más breve, moderno o inclusivo.
Además, en cada caso se tienen en cuenta las variaciones regionales de la India, ya que existen pequeñas diferencias entre una ceremonia de tradición gujerati, punjabi, tamil, marathi o sindhi, así como las costumbres particulares de cada familia o comunidad. Como sacerdote, trato de escuchar con empatía, orientar con claridad y adaptarme con equilibrio, sin perder la esencia del vivaha samskara. Mi deber es honrar la tradición, pero también acompañar a las personas en sus realidades, buscando que la ceremonia sea no solo bella, sino también significativa y transformadora.
El amor guiado por el dharma
En cada boda que oficio, recuerdo a los novios que el fuego sagrado ante el cual hacen sus votos representa la presencia divina en sus vidas. No se trata solo de ritual, sino de una semilla espiritual que se planta en el corazón del nuevo hogar. El verdadero matrimonio no es una firma, sino una decisión diaria de caminar juntos con respeto, paciencia, verdad y compasión.
Que las bodas hindúes sigan creciendo en este lado del mundo no es una moda exótica, sino un signo de que muchas personas están buscando unión con alma, espiritualidad con significado y amor con propósito. Mi labor como purohita es, simplemente, facilitar ese encuentro. Porque cuando dos almas se unen ante lo sagrado, no solo nace una pareja: nace un pequeño templo en el corazón del mundo.






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