El pasado sábado 30 de agosto concluyeron en Ceuta las celebraciones de Sri Ganesha Chaturthi, una de las festividades más queridas del hinduismo. Como marca la tradición, la imagen del Señor Ganesha fue llevada en procesión por las principales calles de la ciudad, transportada en un palanquín artesanal elaborado en Ceuta. Cerca de medio centenar de personas acompañaron la marcha con cánticos y danzas, mientras unidades de la Policía Local escoltaban el recorrido y regulaban el tráfico para garantizar el buen desarrollo del evento.
El sacerdote hindú Juan Carlos Ramchandani (Pandit Krishna Kripa Dasa) dirigió las ceremonias iniciales. A la salida de la casa, se llevó a cabo el ritual de romper un coco —símbolo de la eliminación de obstáculos y energías negativas— seguido de una puja antes del embarque. En este momento, todos los asistentes tuvieron la oportunidad de despedirse de Sri Ganesha y susurrarle en su oído derecho sus peticiones y deseos más profundos.
Las escrituras sagradas señalan que la imagen del Señor debe ser sumergida en un río, lago o en el mar, dejando la alternativa de piletas o baldes únicamente para quienes habitan en zonas desérticas. En Ceuta, rodeada de mar, se cumple fielmente con esta prescripción. La imagen venerada en la casa de Vinod y Priya Sajnani fue realizada en arcilla y pintada con acuarelas, completamente biodegradable una vez retirados los ornamentos (corona, guirnaldas y joyas). Para asegurar la preservación del entorno, se consultó previamente a la Asociación Septem Nostra/Ecologistas en Acción de Ceuta, quienes confirmaron que no existiría ningún impacto ambiental negativo y señalaron las coordenadas exactas para la disolución de la imagen en el fondo marino.
Una treintena de devotos embarcaron en el buque Desnarigado rumbo a la Bahía Sur, donde se realizó el Visarjan o inmersión de la deidad. Tras la recitación de los mantras tradicionales, en los que se pide al Señor Ganesha que regrese a Kailasha, su morada eterna, la imagen fue sumergida en el mar. Entre cantos devocionales y exclamaciones de “Jay Ganesha” y “Ganpati Bappa Morya”, la figura se disolvió casi de inmediato en las aguas de la costa del Sarchal.
Con ello, Ganesha volvió simbólicamente a su morada, dejando tras de sí bendiciones, anhelos y la fuerza espiritual necesaria para que los devotos sigan avanzando en sus metas y propósitos.
Om Sri Ganeshaya Sharanam Mamaz
Oh Señor Ganesha, Tú eres mi refugio


















